lunes, 3 de mayo de 2010

Su final

Todo esta perdido,
le dice él a oídos sordos.
Ella le da ánimos,
no te rindas,
ten fuerza- le dice.
Pero él no la escucha,
no la quiere escuchar;
sin importarle que pase después,
toma sus manos,
las lleva al cuello,
y quiere ahorcarse.
Ella llora, a gritos le dice te amo.
Él para de hacerlo,
pero en realidad continua,
y al mismo tiempo
le pide a ella que no lo haga,
que no lo ame.
No lo merezco, le dice;
si lo mereces,
yo creo que lo mereces.
No me importan tus errores,
ni me interesa tu pasado,
yo te quiero aquí en el presente;
no te pido que me ames,
ni que me tengas cariño alguno,
sólo te pido que te quedes,
aunque sea para poder contemplarte
para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario